Sol y la salud

Cualquiera se siente bien cuando reluce el sol,

pero tomar sol parece muy malo de tal manera que la nueva generación prácticamente ha olvidado las ventajas para la salud de la luz del sol que piensan que tomar el sol es tan perjudicial como el tabaco.

No obstante, es verdad que una exposición incorrecta al sol aumenta el riesgo de cáncer de piel, más los baños de sol adecuados y protegidos pueden hacernos más felices y saludables.

Durante siglos, los médicos y terapeutas han confiado en la terapia de sanación como un complemento de la sanación de heridas para tratar enfermedades óseas como el raquitismo o infecciones pulmonares como la tuberculosis o sencillamente para asistir a los pacientes a recuperar la fuerza después de ciertos enfermedades. Pero todos estos beneficios sencillamente fueron ignorados cuando los investigadores comenzaron a relacionar el aumento preocupante de los cánceres de piel en los últimos veinte años con la exposición excesiva al sol.

Es verdad que la exposición prolongada al sol aumenta sensiblemente el riesgo de cáncer de piel

pero se ha probado que los baños de sol adecuados asisten a aliviar una amplia gama de inconvenientes de salud causados por enfermedades crónicas de la piel como el acné, el eccema y la psoriasis el corazón, bajando los niveles de colesterol e inclusive suprimiendo la depresión; fortalece los huesos y los dientes, y aún más, conforme los últimos estudios, los rayos solares asisten a prevenir más cánceres.

Para baños de sol seguros y saludables, se aconseja la exposición frecuente y a corto plazo. Además de esto, conforme los estudios, dicen que los más efectivos son los primeros rayos de sol de la mañana.

Las quemaduras causadas por la exposición prolongada a la luz solar

suelen ser quemaduras de grado I: la piel se enrojece, se hincha con suavidad y duele. Las quemaduras de segundo grado, donde aparecen pústulas en la superficie de la piel, requieren atención médica urgente.

Las quemaduras solares siempre son causadas por la exposición prolongada a los rayos ultravioleta (UV). Hay dos tipos de rayos ultravioleta: los rayos UVA y UVB, y las últimas investigaciones en este campo muestran que la teoría de que solo los rayos UVB son peligrosos es errada. Los dos tipos de ultravioleta tienen efectos desapacibles en la piel; Los rayos UVB atacan la capa superior de la piel, mientras que los rayos UVA tienen efectos más profundos que degradan el colágeno (la substancia que da elasticidad a la piel). Y, lejos de ser inofensivo, los efectos UVA se asocian con tumores malignos y envejecimiento prematuro.

Según los últimos estudios publicados

se ha demostrado que una ingesta adicional de beta caroteno y vitamina liposoluble de tipo E ayuda a resguardar contra las quemaduras solares. La beta caroteno es la substancia que da el color intenso a ciertas frutas y verduras. Esta sustancia resguarda a las plantas contra los rayos ultravioleta.

Se sabe que cada persona precisa calcio para tener huesos y dientes fuertes, más para estar seguro de que la dosis de calcio realizará su labor, se necesita un importante reserva de vitamina liposoluble de tipo D, que ayuda a arreglar el calcio en los huesos. La vitamina D no es realmente una vitamina en el auténtico sentido de la palabra, sino una substancia parecida a una hormona que el cuerpo puede producir cuando se beneficia de la luz benéfica del sol.

Los rayos solares activan la secreción de vitamina D en el cuerpo, que es esencial no solo para tener huesos y dientes sanos, sino más bien asimismo para mantener un sistema inmunológico saludable. La exposición al sol asimismo aumenta la cantidad de glóbulos blancos en el cuerpo. Estas son las principales formas de proteger el cuerpo contra el ataque violento de infecciones.

Además, la vitamina liposoluble de tipo D desempeña un papel esencial en el incremento de la cantidad de oxígeno que la sangre puede transportar en el cuerpo, lo que resulta en la intensificación de la energía, el apoyo a la memoria y, en último término, un estado general de bienestar.

Realmente pocas personas se percatan de que los rayos solares aun asisten a reducir los niveles de colesterol y, en consecuencia, se transforman en un aliado esencial en la lucha contra las enfermedades cardíacas. El cuerpo precisa los rayos del sol para descomponer el colesterol, que si alcanza un nivel alto puede bloquear las arterias.

El sol asimismo ayuda con la presión arterial. Se ha observado que la presión arterial es más alta en invierno y más baja en verano. La teoría también se fundamenta en la capacidad del sol para provocar la producción de vitamina liposoluble D, cuya ausencia representa un incremento en el peligro de enfermedades cardiacas.

Los rayos solares también son responsables de desencadenar la producción de estero toñina, una sustancia que se genera en el cerebro y que genera una "sensación de bienestar", que es fundamental en la lucha contra la depresión y ayuda a tener un sueño más reparador, un buen estado de ánimo y progresar su vida sexual.

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